La tensión se podía cortar con un cuchillo en el entorno del Atlético de Madrid. Simeone, conocido por su carácter fuerte y su pasión inquebrantable, no ocultaba su malestar tras las bajas de cuatro jugadores en este mercado: Gallagher, Raspadori, Galán y Carlos Martín. Todos ellos habían sido considerados por Alemany como piezas que apenas aportaban al engranaje del equipo. Sin embargo, la llegada de nuevos talentos parece haberle devuelto algo de la sonrisa perdida.
Lookman, una incorporación que ya se siente como un soplo de aire fresco en el vestuario, ha levantado expectativas entre los aficionados. Junto a él, también han llegado el ilicitano Rodrigo Mendoza, una auténtica joyita en pleno crecimiento, y el mexicano Obed Vargas, un centrocampista con raíces en Alaska que promete sorprender. Todo un cúmulo de emociones para un aficionado que espera ver cómo estas nuevas caras se adaptan al juego intenso del Cholo.
A medida que avanza la temporada, solo podemos esperar que estos fichajes ayuden a suavizar ese ceño fruncido de Simeone y traigan consigo una nueva esperanza a la afición colchonera. ¿Lograrán cambiar el rumbo? Solo el tiempo lo dirá.

