El ambiente en el Valencia se siente distinto. Carlos Corberán, el entrenador, sabe que no hay tiempo que perder. Los nuevos fichajes, Unai Núñez y Guido Rodríguez, han llegado en la recta final del mercado invernal y su integración es clave si queremos ver resultados inmediatos en el campo. Así que, ¿qué mejor manera de hacerlo que con una comida de equipo? La cita tuvo lugar en Mas Blayet, un restaurante acogedor en el corazón de la ciudad.
Unión y presión antes de una semana crucial
Los jugadores compartieron risas y anécdotas mientras degustaban deliciosos platos. Esto no solo se trataba de llenar el estómago; era una estrategia para estrechar lazos antes de afrontar tres partidos decisivos: primero contra el Betis, luego ante el Athletic en la Copa y finalmente contra el Madrid en Mestalla. Tras dos victorias consecutivas, la moral está alta, pero las tensiones siguen presentes desde el inicio de temporada.
Cada charla individual entre Corberán y los recién llegados es fundamental. Sadiq ya ha comenzado a adaptarse al ritmo del equipo, mientras que Unai y Guido trabajan duro para captar los conceptos rápidamente. “Necesitamos a estos chicos ya”, dice Corberán con determinación. En este juego, cada minuto cuenta y esta unión podría ser lo que nos lleve a escalar posiciones en la tabla.

