En una tarde de fútbol que prometía algo más, el Cacereño logró llevarse los tres puntos tras vencer por 0-1 al Ourense CF. El encuentro, disputado en Monforte debido a las obras en el césped de O Couto, dejó a muchos aficionados con ganas de más. Un único gol de Diego Gómez en el minuto 38 fue suficiente para decidir un duelo que se caracterizó por su ritmo lento y pocas ocasiones claras.
Una defensa sólida y un ataque certero
El equipo dirigido por Julio Cobos Moreno mostró una gran capacidad para manejar el juego. A pesar de no tener muchas llegadas al área rival, supieron aprovechar la debilidad del conjunto ourensano. El Ourense, bajo la dirección de Daniel Llácer, intentó reaccionar tras el descanso haciendo cambios ofensivos; sin embargo, ni la entrada de jugadores como Sergio Benito ni Aymane Jelbat lograron romper la solidez defensiva del Cacereño.
A medida que avanzaba el encuentro, quedó claro que la estrategia del Cacereño pasaba por mantener la ventaja y controlar el tempo del partido. En ese sentido, su gol llegó tras una jugada bien elaborada que desnudó las carencias defensivas del Ourense. Al final, aunque los locales lo intentaron con todas sus fuerzas, se marcharon sin premio y con una sensación amarga tras haber mejorado su juego en la segunda mitad.

