El 20 de junio de 1976, un checoslovaco con bigote, Antonin Panenka, cambió el juego del fútbol para siempre. Su audaz lanzamiento en la final de la Eurocopa sorprendió a todos y abrió las puertas a una nueva tendencia que ha llevado al fracaso a muchos, desde Brahim hasta leyendas como Messi y Cristiano Ronaldo. Cada vez que uno de estos cracks intenta emular su estilo arriesgado, nos preguntamos: ¿están locos o son unos genios?
Las consecuencias del ‘Panenka’
«Me duele el alma. Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado… Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad», confesaba Brahim tras no convertir su penalti.
Las palabras de Brahim resuenan en nuestros corazones, especialmente cuando se da cuenta del peso que conlleva ser un ídolo. Y es que no solo él ha sufrido en esta montaña rusa emocional; Sergio Ramos también ha caído en esta trampa. Recordemos aquel momento tenso durante un España-Portugal donde eligió el método Panenka mientras millones contenían la respiración. «Fue un momento especial», decía él, aunque hay quienes aseguran que ese tipo de decisiones son más arriesgadas que un salto al vacío sin paracaídas.
Y luego está Messi, quien vivió su propio drama en la última Copa América; su intento se fue directo al larguero y tuvo suerte de contar con el Dibu Martínez para salvarlo. «Estaba convencido de lanzarlo así (a lo Panenka). Lo había hablado con mis compañeros… pero se me fue un poco», explicaba entre frustraciones.
Pero no solo los grandes sufren; incluso jugadores menos conocidos como Ante Budimir han sentido la presión bajo los focos. Su intento más reciente acabó estrellándose contra el larguero y dejó claro que estas decisiones pueden traer malas pasadas: «He perjudicado a mi equipo».
El fútbol es así; impredecible y emocionante. Cada penalti fallado ‘a lo Panenka’ se convierte en una historia para recordar, donde unos ríen y otros lloran. Al final, todos nos hacemos eco de esa pregunta: ¿qué carajo han hecho?

