El desafío que tiene el Athletic en Bérgamo es crucial. Aquí estamos, al borde de un partido que puede marcar nuestra continuidad en la Champions League. Enfrentamos a un rival fuerte, con un estilo agresivo y jugadores de gran calidad. Valverde lo dejó claro: jugar contra el Atalanta y luego con el Sevilla no nos condiciona. «Nuestra intención es competir en lo que estamos», afirmó sin titubear.
La realidad del equipo
A pesar de las dificultades, como la acumulación de bajas, el técnico recordó momentos complicados pasados pero se mostró firme: «No se puede pensar en ganar o perder a partir de una convocatoria o un once». La frustración por no tener a todos los jugadores disponibles es palpable, pero Valverde insiste en que deben adaptarse y ajustarse al juego del rival.
Galarreta también tomó la palabra y compartió su optimismo: «Los más jóvenes quieren comerse el mundo». Se siente la energía entre los jugadores; cada entrenamiento se convierte en una oportunidad para demostrar lo que valen. La afición debe confiar en ellos porque están decididos a cambiar la dinámica actual y volver a disfrutar juntos del fútbol.

