La tensión se siente en el aire a menos de 24 horas para la tan esperada final de la Copa África entre Senegal y el anfitrión, Marruecos. En un comunicado impactante que ha dejado a todos boquiabiertos, la Federación senegalesa no ha dudado en denunciar lo que consideran un maltrato inaceptable por parte del país anfitrión.
Este sábado, los senegaleses han hecho público su descontento, afirmando que han estado hacinados y pidiendo al Comité Organizador que tome cartas en el asunto para asegurar un ambiente justo y seguro. La falta de respeto hacia los principios básicos del juego limpio es algo que no pueden pasar por alto.
Malestar y preocupación por las condiciones
Aunque no se han detallado incidentes específicos ocurridos en el terreno de juego, muchos ven este comunicado como una forma de presión hacia la CAF (Confederación Africana de Fútbol), especialmente con las polémicas arbitrales siempre presentes en estas competiciones. Ayer, los jugadores senegaleses viajaron en tren desde Tánger a Rabat y llegaron a un lugar donde la seguridad brillaba por su ausencia. La federación destacó que esta situación puso a todo el equipo, desde los futbolistas hasta el cuerpo técnico, ante riesgos totalmente incompatibles con lo que debería ser una competición de este nivel.
No solo eso; Senegal también ha mostrado su “negativa categórica” a entrenar hoy en el Complejo Mohammed VI, donde Marruecos también tiene previsto ejercitarse. Se cuestionan si realmente se están garantizando las mismas oportunidades para ambos equipos. Y otro tema candente: las entradas. Apenas pudieron conseguir 2.850 para sus aficionados cuando saben que hay mucha más gente deseando apoyarlos.
En resumen, esta situación plantea serias interrogantes sobre cómo se está manejando la organización del torneo y qué medidas se están tomando para garantizar un evento justo para todos. ¡El fútbol africano merece más!

