El partido por el tercer puesto entre Egipto y Nigeria terminó sin goles, pero la emoción no faltó. Con un 0-0 en el marcador tras los noventa minutos, todo se decidió en la tanda de penaltis. Nigeria, que había sido superior durante el juego, se llevó la victoria 4-2 desde los once metros. Y es que, a pesar de que el sevillista Akor Adams había marcado un gol anulado de forma muy discutible por el árbitro, las oportunidades nigerianas fueron claras.
Salah y su fatídico penalti
Pero lo más impactante llegó cuando Salah, uno de los jugadores más esperados del encuentro, falló su penalti. La presión era enorme y él, junto a su compañero del Manchester City, no pudieron superar al portero nigeriano Stanley Nwabali. Los egipcios vieron así cómo se les escapaba la oportunidad de subir al podio.
Sin embargo, no todo fue desánimo para Egipto. En medio del revuelo, una buena noticia brillaba para Brahim Díaz, quien parece estar a un paso de llevarse el título de máximo goleador de la Copa. Con cinco goles en su cuenta personal y dejando atrás a figuras como Salah y Osimhen —quienes no marcaron—, todo apunta a que será él quien levante ese trofeo.
Aún quedan otros jugadores como El Kaabi o Sadio Mané en la lucha por este reconocimiento, pero después del último partido parece que Brahim tiene el camino bastante despejado hacia convertirse en el ‘pichichi’ del torneo. Así concluye otra apasionante jornada en esta Copa África donde los giros inesperados nunca dejan de sorprendernos.

