Hoy es un día importante para el Atlético de Madrid y, sobre todo, para Giuliano Simeone. El joven futbolista firmará su renovación que lo vincula al club hasta 2030, tras unas semanas de negociaciones que comenzaron cuando MARCA reveló la intención del equipo de blindar a su prometedor delantero. Después del entrenamiento, el pequeño de los Simeone sellará con su firma un acuerdo que no solo asegura su futuro en el club, sino que también le coloca como uno de los pilares de la próxima generación rojiblanca junto a otros talentos como Julián Álvarez, Barrios y Baena.
Un sueño hecho realidad
No es ninguna sorpresa ver cómo Giuliano ha ido ganándose su lugar en el corazón de los aficionados. Criado bajo la influencia del Cholo Simeone, quien ha transformado la historia del Atlético desde el banquillo, hoy es un jugador internacional con Argentina y una pieza clave en el equipo. Con tan solo 23 años, ha demostrado ser mucho más que ‘el hijo de’. Su explosión como futbolista ha sido impresionante: con 16 asistencias y una capacidad sorprendente para generar peligro en cada partido.
La cláusula de 500 millones parece una locura para muchos, pero quienes hemos visto su evolución sabemos que vale cada céntimo. Este contrato no es solo un número; representa la confianza que el club tiene en él y la importancia de mantenerlo en un proyecto ambicioso que mira hacia adelante.
Giuliano no solo ha acumulado estadísticas impresionantes —más de 2.000 minutos jugados esta temporada— sino que también transmite ese sentido de pertenencia y compromiso que tanto valoran los seguidores colchoneros. Hoy se sella un pacto entre un chico que soñaba con seguir los pasos de su padre y un club dispuesto a construir su futuro sobre sus hombros. Así, Giuliano se convierte oficialmente en uno más del ‘club de los 500’, aunque su pasión por la camiseta rojiblanca va mucho más allá que cualquier cifra.

