La temporada avanza y, de momento, el Betis aún no ha logrado sumar tres puntos ante ningún equipo que esté en la zona de descenso. Este próximo sábado, en su visita al Oviedo, tiene una nueva oportunidad para cambiar esa historia. Después de la dura derrota en el Bernabéu, los verdiblancos necesitan retomar la senda del triunfo y recuperar ese instinto ganador que parece haberse esfumado cada vez que se enfrentan a rivales en apuros.
Oportunidad para romper la racha
Cada vez que el Betis se ha cruzado con un adversario ubicado entre los tres últimos puestos, el resultado ha sido un empate. Han pasado ya varias ocasiones donde pudieron haberle dado un buen golpe a la clasificación, pero se les ha escapado entre las manos. Enfrentamientos contra Levante, Valencia y Girona han dejado un sabor amargo; puntos que podrían haber estado muy bien para estar más cerca de la Champions. Pero no fue así.
Recuerdo bien cómo comenzó esta serie: aquel partido contra el Levante en Valencia, donde empezaron ‘dormidos’, encajando dos goles casi al inicio. Remontaron hasta empatar 2-2, aunque tuvieron oportunidades para llevarse la victoria. Luego vino el choque en Mestalla contra un Valencia con problemas, donde después de ponerse por delante gracias al gol del Cucho, dejaron escapar dos puntos en los minutos finales.
Y claro, no podemos olvidar lo sucedido frente al Girona. Un encuentro donde todo parecía ir bien hasta que una expulsión dejó sin opciones a un Betis que buscaba desesperadamente salir con los tres puntos.
Este sábado, llega otra oportunidad dorada frente al colista Oviedo, un equipo que viene de empatar y podría ser justo lo que necesita el Betis para sacudirse esa mala racha. No se enfrentan desde hace más de 25 años y hay ganas de volver a reencontrarse en el campo.
La última victoria bética ante un descendido fue hace más de ocho meses contra Valladolid. Aquella vez terminó 5-1; ojalá este nuevo encuentro sea igual de fructífero. Porque todos sabemos que estos partidos son clave: cada punto cuenta y cada victoria importa cuando hablamos de mantener viva la esperanza europea.

