El FC Barcelona, ese gigante del fútbol que siempre ha estado en el centro de atención, parece haber encontrado una nueva vida defensiva gracias a su entrenador Hansi Flick. Después de un comienzo titubeante donde las dudas eran más que evidentes, ahora se siente que hay algo diferente en el aire. La baja de Iñigo Martínez dejó un vacío significativo, pero Flick no ha escatimado esfuerzos para ajustar su estrategia y dar con la tecla correcta.
Una nueva zaga en acción
Los errores estaban a la orden del día; los jugadores no lograban acertar con la línea del fuera de juego y eso les costó caro. Pero tras varios partidos y muchos entrenamientos, parece que finalmente han dado con la fórmula mágica. En sus últimos encuentros contra Osasuna, Villarreal y Espanyol, el equipo no ha encajado ningún gol. ¡Eso es justo lo que necesitaban!
Uno de los cambios clave ha sido el regreso de Joan García a la portería. Desde su vuelta, ha mantenido su arco imbatido durante cuatro partidos consecutivos. Se siente una confianza renovada cuando él está bajo los palos; esas intervenciones decisivas son las que dan puntos al equipo. Sin duda, se nota la diferencia comparado con Szczesny.
Flick también ha decidido mover algunas piezas en defensa: Gerard Martín pasó del lateral al centro, una jugada audaz que le permite brillar junto a Koundé y Cubarsí. Araujo y Christensen, aunque tienen más experiencia, están viendo menos minutos por esta decisión arriesgada pero certera del técnico alemán.
Los números hablan por sí solos: solo cinco goles encajados en los últimos seis partidos han permitido al Barça sumar victorias cruciales en estos tiempos difíciles. Este nuevo enfoque defensivo está cosechando frutos y el equipo está más sólido que nunca.

