En una tarde que prometía emociones fuertes, el CD Lugo logró una victoria fundamental ante el Mérida AD, dejando claro que el Anxo Carro sigue siendo un fortín inexpugnable. Con un marcador final de 1-0, el equipo lucense se mantuvo firme y supo gestionar la presión, incluso cuando los visitantes quedaron con diez hombres a partir del minuto 40.
Un gol que define el partido
El único tanto llegó en el minuto 35 gracias a Nicolás Reniero, quien aprovechó un gran pase de Jorge González tras una jugada perfectamente trenzada. Este gol no solo fue crucial para encaminar la victoria, sino que además hizo justicia a la superioridad mostrada por los locales durante gran parte del encuentro. El Mérida, aunque luchador y digno rival, se vio forzado a cambiar su estrategia y adelantar líneas después de recibir este golpe.
Bajo la dirección de Yago Iglesias, el Lugo mostró un planteamiento táctico sólido con su característico 4-4-2. La defensa se mantuvo bien organizada mientras los delanteros buscaban cada oportunidad para desbordar por las bandas. Sin embargo, la expulsión de Pipe del Mérida al borde del descanso complicó aún más las cosas para ellos. A pesar de estar en desventaja numérica, los extremeños no se dieron por vencidos y continuaron peleando hasta el último instante.
Nicolás Reniero fue sin duda uno de los protagonistas del choque; su inteligencia en el área le permitió marcar ese gol decisivo antes de ser sustituido en el minuto 61 debido a la acumulación de esfuerzos. Pero no fue el único; Jorge González también dejó huella con su participación activa en ataque y una asistencia milimétrica que abrió las puertas hacia la victoria.
Este triunfo no solo es una inyección anímica para el Lugo, sino también una muestra clara de lo que son capaces cuando juegan juntos como equipo. Queda claro: esta temporada están decididos a seguir haciendo historia en casa.

