La situación en el Benfica no es la que José Mourinho había soñado al aterrizar en el club. Después de un emocionante partido contra el Braga que terminó en un 2-2, el entrenador se dejó llevar por la frustración y la ironía. Al menos, su equipo sigue invicto, pero han dejado escapar 10 puntos desde que él tomó las riendas.
Al llegar al banquillo de las ‘águilas’, estaban a solo cinco puntos del liderato; hoy, tras este empate, se encuentran a siete del Oporto y con un partido más jugado. Una situación que sin duda le ha hecho estallar. En medio de todo esto, un momento clave fue el gol anulado a Dahl en el minuto 75 por una supuesta falta. Mourinho no pudo contenerse y en una reacción apasionada aseguró: “Ganamos 3-2. Vi nuestro tercer gol desde el banquillo… El gol fue limpio. Ganamos. Es una gran victoria. Ganamos, ganamos, ganamos”. Sus palabras han dado la vuelta al mundo.
Una controversia que crece
El Benfica no tardó en manifestar su descontento por lo sucedido. En redes sociales publicaron sobre ese gol anulado llamándolo “el gol de la victoria en Braga”, mientras Mourinho insistía en que sus jugadores habían hecho lo suficiente para merecer ese triunfo tan discutido. “Los jugadores asumieron la responsabilidad y dieron la vuelta al partido”, agregó.
No estuvo solo en su protesta; Rui Costa, presidente del club, también se sumó al clamor: “Fue un gol completamente legítimo que habría cambiado el rumbo del partido”, afirmó tajante sobre lo sucedido. La indignación era palpable entre los aficionados y exjugadores como ‘Toto’ Salvio quien no dudó en escribir: “¡Qué vergüenza! ¡Qué robo! Siempre Benfica”. Por su parte, Nicolás Otamendi compartió su propio sentimiento con un emoji tapándose la cara.
A medida que las críticas aumentan, queda claro que esta polémica seguirá dando mucho de qué hablar en Portugal.

