Valencia, a 29 de diciembre de 2025. La llegada de Baptiste Santamaría al Valencia fue como un soplo de aire fresco, un movimiento inesperado que prometía revitalizar el centro del campo del equipo. Pero, ¿dónde quedó esa promesa? El jugador francés, con 30 años y una carrera en la Ligue 1 que no había deslumbrado especialmente, llegó a España con la esperanza de brillar en un fútbol menos físico y más técnico.
Expectativas frustradas
Se pensaba que salir de la exigente Ligue 1 podría ser el trampolín perfecto para revalorizar sus virtudes, pero la realidad es que este cambio ha resultado más complicado de lo previsto. Al parecer, su estado físico no era el óptimo cuando aterrizó en Valencia. Aunque se le dio tiempo para adaptarse, su rendimiento ha ido decayendo desde esos primeros partidos donde parecía tener un lugar asegurado. Lo triste es que hoy por hoy apenas cuenta para el entrenador.
Santamaría solo ha sido titular en uno de los últimos encuentros; ese partido fue contra el Cartagena en Copa del Rey donde terminó expulsado tras una actuación poco destacada. En total suma 17 partidos entre Liga y Copa, pero no llega a los 900 minutos jugados. Con solo un gol y dos asistencias, su impacto se siente escaso.
Lo curioso es que expertos franceses vaticinaban que en la Liga española podría encontrar menos exigencia física y así mostrar todo su potencial. Pero la realidad está demostrando lo contrario: el jugador parece haber perdido fuerza tanto dentro como fuera del campo. Desde esa dolorosa derrota contra el Real Madrid por 4-0, ha desaparecido casi por completo del once inicial.
Es una pena ver cómo un fichaje que prometía tanto se queda corto ante las expectativas generadas. Tal vez sea momento de replantear si realmente hay futuro para él aquí o si esta historia terminará siendo solo otra más entre las muchas decepciones del fútbol.

