Málaga. Mientras la Navidad nos envuelve en su magia, en La Rosaleda las dudas crecen como setas tras la lluvia. José María Muñoz, el administrador judicial del Málaga CF, se encuentra en el ojo del huracán debido a las recientes acusaciones del Ministerio Fiscal. Estas no son unas simples habladurías; estamos hablando de un posible desvío de fondos que ha puesto a más de uno con los pelos de punta.
Silencio inquietante
A pesar de que su figura ha cobrado protagonismo en los medios, Muñoz ha decidido permanecer en un silencio absoluto. Al inicio del escándalo conocido como caso Vera, él mismo aseguró que no pensaba dimitir, pero ahora es palpable la tensión que rodea su entorno. Las voces críticas comienzan a alzarse y la incertidumbre sobre su continuidad no hace más que crecer.
Para poner un poco de contexto, hay que recordar que las investigaciones siguen su curso y que el sobreseimiento solicitado por Muñoz fue rechazado. En este punto, los números son alarmantes: 1.048.978 euros han sido transferidos desde Draba S.L. a PRT 1954 SL, una sociedad relacionada con el exdirector financiero y todo ello sin una justificación clara.
El Ministerio Fiscal sostiene que Muñoz estaba al tanto de estos movimientos y actuó con una permisividad preocupante, lo cual podría haber perjudicado seriamente a los acreedores. Esto no parece ser un error aislado; parece más bien una serie de acciones continuadas en el tiempo.
A medida que se aproxima la Junta General Ordinaria de Accionistas programada para este lunes en La Rosaleda, todos los ojos estarán puestos en Muñoz. La APA y la Plataforma por el Málaga están listas para seguir cada paso con atención y preparan preguntas incisivas que le enviarán por correo electrónico para obtener respuestas claras.
Aunque todavía no hemos visto ninguna dimisión ni cese formal por parte de José María Muñoz, su futuro al mando del club está más incierto que nunca y dependerá mucho de cómo evolucionen las cosas durante estos días críticos.

