En un giro inesperado, el presidente del Barça, Joan Laporta, está meditando sobre la posibilidad de renovar a Andreas Christensen. La noticia llega en un momento delicado para el central danés, quien sufrió una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda durante un entrenamiento previo al partido contra el Villarreal. Este contratiempo le mantendrá alejado del campo durante varios meses.
Un gesto que habla más que mil palabras
Christensen se encuentra anímicamente tocado tras conocer el diagnóstico. En el vestuario se respiraba preocupación y cuando la noticia llegó a oídos de Laporta, no pudo evitar expresar su deseo de hacer algo por él. «No podemos dejarlo tirado», comentó en voz alta, subrayando la importancia de mantenerlo vinculado al club, incluso si eso significa ofrecerle un contrato más corto y con menos salario.
A pesar de que solo le queda hasta junio para finalizar su vínculo con el equipo y las charlas sobre su futuro aún no habían comenzado, la situación ha cambiado drásticamente. A pesar de haber lidiado con dolencias desde la temporada pasada —donde apenas participó en seis partidos— esta vez Laporta busca ser justo y generoso. Se habla de una renovación por un año más; suficiente para que el jugador pueda recuperarse sin presiones adicionales.
Pero no todo es tan simple. El FC Barcelona también está evaluando sus opciones en el mercado invernal para reforzar la defensa ante este imprevisto. La plantilla necesita estabilidad y con lesiones como las de Araujo aún pendientes, hay muchas decisiones por tomar. Por ahora, todos esperamos ver cómo se resuelve esta situación mientras animamos a Christensen en su proceso de recuperación.

