El Sevilla FC no lo tiene fácil tras la última jornada de LaLiga. Después de un partido tenso contra el Real Madrid, el Comité de Disciplina ha decidido imponer sanciones severas que han dejado al club en una situación complicada. Marcao, el central brasileño, se lleva la peor parte con seis partidos de suspensión. Todo esto viene después de un enfrentamiento que encendió los ánimos en el Bernabéu.
Un castigo desproporcionado
En el acta arbitral se detalla que Marcao fue expulsado por una doble amonestación, pero eso no es todo. Cuatro encuentros más fueron añadidos por insultos y ofensas dirigidas al árbitro. Como si fuera poco, también le cayó otro partido por su conducta desafiante tras ser expulsado. Según lo señalado, se encaró con el árbitro Muñiz Ruiz de manera intimidante y tuvo que ser apartado por sus compañeros.
No obstante, la historia no termina ahí. Mientras caminaba hacia el túnel de vestuarios, dejó caer un par de expresiones que muchos consideran ofensivas y terminó dando una patada a un balón cerca del cuarto árbitro. El club intentó defenderse alegando que su expresión era solo una exclamación genérica en portugués, pero las pruebas no fueron suficientes para cambiar la decisión del comité.
Aparte de Marcao, Matías Almeyda, el entrenador del Sevilla, también ha sido sancionado con un partido debido a su propia expulsión durante ese mismo encuentro. Esto significa que ambos estarán ausentes en momentos cruciales para el equipo en las próximas jornadas.
Las decisiones tomadas son contundentes y marcan un antes y un después para el Sevilla en esta temporada. Con estas bajas tan significativas, ¿cómo afrontará el equipo estos desafíos?

