Este sábado, el Ramón Sánchez-Pizjuán se convirtió en un hervidero de emociones. Más de 15.231 sevillistas acudieron al último entrenamiento del Sevilla FC, justo antes de enfrentarse al eterno rival en el Gran Derbi que se disputará este domingo a las 21:00 horas en el Benito Villamarín. La llamada del club no cayó en saco roto; la afición respondió con una pasión desbordante.
Un ambiente electrizante previo al gran duelo
Bajo un radiante sol, los seguidores llenaron cada rincón del estadio, creando una atmósfera vibrante donde los cánticos y las palmas resonaban como un solo corazón animando a sus jugadores. Este derbi tendrá un sabor agridulce, pues será el primero sin la presencia de Jesús Navas, quien ha sido un símbolo para la hinchada durante tantos años. Aunque estará presente para apoyar a su equipo desde la grada.
No hay que olvidar que el Sevilla llega con ganas de revancha tras perder el primer derbi en Nervión por un penalti convertido por Lukébakio. El entrenador García Pimienta, que debuta en Heliópolis como técnico, está decidido a cambiar la historia y lograr una victoria frente al Betis.
Sin embargo, las malas noticias también llegan: Djibril Sow y Lucien Agoumé, ambos sancionados, dejarán espacios vacíos en el centro del campo que deberán ser cubiertos. Por otro lado, es una buena noticia ver regresar a Nemanja Gudelj, quien ha estado ausente por varias semanas pero ha demostrado estar listo tras jugar con su selección durante el parón internacional.
A medida que se acerca el partido, la tensión crece y todos nos preguntamos si esta vez podrá ser diferente. ¡El derbi nos espera!