En un momento delicado para el Real Oviedo, donde las dudas y la incertidumbre parecen haberse apoderado del ambiente, Santi Cazorla se erige como una voz firme y clara. La reciente destitución de Javi Calleja ha dejado una estela de preocupación entre los aficionados, pero el capitán del equipo tiene un mensaje que compartir: es hora de cerrar filas y mantener la esperanza. Con Veljko Paunovic ya al mando, llega un nuevo capítulo que puede ser crucial en estas diez últimas jornadas de Liga.
La importancia de mantener la calma
Cazorla, quien no oculta su conexión personal con Calleja, no perdió la oportunidad de agradecer al cuerpo técnico saliente por su esfuerzo incondicional. “Han dado el 200%”, comentó con sinceridad. Reconoció que todos tienen parte de la responsabilidad y apeló a la humildad colectiva: “Todos somos culpables, aunque lo pague el entrenador”. Es un recordatorio claro de que cada uno debe mirar hacia adentro y reflexionar sobre lo que se ha hecho bien o mal.
El veterano jugador también subrayó que aunque hay mucha ilusión en torno al equipo, debemos aterrizar y ser conscientes de la realidad. “Estamos sextos en una liga muy igualada”, enfatizó Cazorla, instando a sus compañeros a dar ese paso adelante necesario para alcanzar los objetivos. “Dependerá de nosotros”, añadió con determinación.
Por otro lado, el capitán recordó sus escasas experiencias con Paunovic como jugador en activo: “Yo era recogepelotas cuando él jugaba aquí”. Sin embargo, dejó claro que está dispuesto a apoyar al nuevo entrenador en todo lo posible mientras comienza su andadura con el equipo. A medida que Paunovic se instala en Asturias y empieza a planear su debut frente al Málaga este domingo, queda por ver si esa llamada a la unidad logrará revitalizar las aspiraciones del club.