La historia de Mikel Oyarzabal es un relato de superación y constancia. Este joven futbolista de la Real Sociedad ha demostrado ser un auténtico seguro de vida para la selección española. En el reciente encuentro contra Países Bajos, volvió a brillar al abrir el marcador y, con su gol, elevó su cuenta personal a 13 tantos con la camiseta nacional. No es casualidad que ahora se erija como el máximo goleador de la era De la Fuente, acumulando nada menos que ocho goles, dejando atrás a Morata que se queda en siete.
Un camino lleno de entrega
Recordemos que Vicente del Bosque fue quien le dio la oportunidad en 2016, pero fue bajo la dirección de Luis de la Fuente donde Oyarzabal realmente ha encontrado su sitio. En este nuevo ciclo, no solo ha mostrado una mejora notable en su juego, sino que también ha sabido adaptarse a diferentes posiciones en el campo. A pesar de no ser un goleador nato por excelencia, sus cifras son más que destacables: 43 partidos jugados y 14 goles anotados.
Ante los holandeses jugó como delantero centro, algo poco habitual para él. Pero eso no le detuvo; luchó cada balón como si fuera oro y se midió cara a cara con defensores de renombre como Van Dijk. A pesar de que uno de sus goles fue anulado por fuera de juego, eso no restó valor a su esfuerzo y compromiso en el terreno de juego.
Oyarzabal siempre está ahí cuando más se le necesita y esa es una cualidad que lo convierte en una pieza clave para nuestra selección. Su pasión y dedicación son contagiosas y nos hacen soñar con grandes momentos futbolísticos por venir.