Para los aficionados del Sporting de Gijón, cada fin de semana es como un juego de azar. ¿Qué nos traerá esta vez el equipo? La segunda vuelta ha sido un camino pedregoso, donde solo han logrado saborear la victoria una vez. Sin embargo, la historia no termina ahí: la buena noticia es que tampoco han sufrido derrotas. Pero, ¡vaya! La realidad es que seis empates consecutivos se están convirtiendo en su nueva normalidad.
Seis empates seguidos
Los últimos resultados son un eco de lo que ha sido este periodo: empates frente a rivales como Eibar, Levante y Córdoba. Todo parece estar atrapado en una especie de limbo donde el equipo no sabe si ganar o perder. Desde finales de enero, el Sporting no ha conocido la derrota, pero con solo una victoria en sus últimos 15 partidos, está claro que algo necesita cambiar.
Si miramos al pasado, tendríamos que retroceder hasta la temporada 1982-1983 para encontrar otra serie tan larga de empates. En aquella época, contra equipos como el Real Madrid y el Barcelona, también se vivieron momentos complicados. Pero ese Sporting terminó la temporada en octava posición; hoy en día las cosas son muy diferentes.
A 40 años vista, el panorama actual dista mucho del oro antiguo. Alejados de la élite del fútbol español y luchando por salir del barro, los rojiblancos enfrentan una tarea titánica para alcanzar los playoffs; hay diez puntos entre ellos y esa meta soñada. Y no hablemos del descenso, que está a solo seis puntos.
Este domingo se enfrentarán al Albacete, un viejo conocido para Rubén Albés en un momento crucial para su carrera como entrenador. La afición clama por tres puntos que les devuelvan la ilusión y aseguren una final de temporada más tranquila. Es hora de dejar atrás esa ‘X’ en su ecuación futbolística y empezar a sumar victorias.