Damián Rodríguez, ese canterano que ha hecho su camino entre las sombras y luces del primer equipo, se ha presentado ante los medios con un aire renovado. Tras un año lleno de altibajos, donde lo personal ha pesado más que lo futbolístico, el joven mediocampista comparte su visión sobre lo vivido.
“Cada vez me encuentro mejor”, dice con una sonrisa sincera. Agradece a sus compañeros y al cuerpo técnico por el apoyo constante. Sin embargo, no se engaña: “Sé que aún tengo mucho por mejorar”. Esa humildad es la que le caracteriza; un jugador que sabe reconocer sus limitaciones pero también su deseo de crecer en cada partido.
Un año lleno de aprendizajes
Al mirar atrás, Damián recuerda cómo fue este primer año como profesional. “Ha sido muy bonito por todo lo que he vivido en el campo”, confiesa. Pero también hay sombra en esa luz: perdió a su padre, una experiencia desgarradora que marcó su vida. “Fueron momentos difíciles”, comenta con voz entrecortada. Sin embargo, destaca cómo el apoyo del equipo y su familia le han ayudado a salir adelante.
Con la vista fija en el futuro, Damián asegura: “Quiero volver a sentir todo eso bonito del fútbol”. No obstante, sabe que primero hay objetivos inmediatos. Sobre la próxima jornada frente a Las Palmas, subraya la importancia de conseguir esos tres puntos vitales para certificar la permanencia. Y mientras otros miran hacia Europa, él prefiere centrarse en disfrutar el juego día a día.
Respecto a sus compañeros como Sergio Carreira, no duda en afirmar: “Obviamente lo renovaría”. Reconoce el talento de Carreira y valora tanto su habilidad como persona. En definitiva, Damián es un jugador con raíces profundas en su club y muchas ganas de seguir creciendo.