La vida de Adrián Rodríguez, portero del Alavés, dio un giro inesperado el pasado sábado en Mendizorroza. A sus 24 años, este joven mallorquín se estrenó en la Primera División ante el Villarreal, y su emoción era palpable. Era un momento esperado que resonaba con las historias familiares que le han moldeado como persona y deportista.
Un legado familiar que impulsa sueños
Hijo de Ernesto Rodríguez, un exvoleibolista internacional que dejó huella en los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92 y Sídney 2000, Adrián tiene todo un referente en casa. Ernesto recuerda cómo su carrera se desarrolló entre grandes equipos mientras su hijo solo podía verlo a través de vídeos: «El año anterior fue mi último en Unicaja; decidimos volver a Palma para que naciera aquí». La pasión por el deporte corre por sus venas.
«Los hijos de deportistas toman el ejemplo de los padres», dice Ernesto, reflexionando sobre cómo su trayectoria ha influido en Adrián. Este no se limitó a seguir pasos; exploró varias disciplinas antes de encontrar su lugar bajo los palos: vóley, tenis, baloncesto… pero fue el fútbol lo que realmente capturó su corazón. Tras pasar por la cantera del Mallorca y del Real Madrid, encontró su hogar en el Alavés.
Pese a que muchos esperaban su debut con una atmósfera más tranquila, Adrián tuvo que enfrentarse a desafíos inesperados: dos jugadores menos en el campo y la lluvia acompañando ese primer partido. Su padre, atrapado entre entrenamientos y emociones, confiesa que pudo ver parte del encuentro pero tuvo que esperar para disfrutarlo completamente: «Lo vi bien y eso me reconfortó».
A pesar de no haber podido estar presente durante esos intensos 31 minutos iniciales, Ernesto y Marga Giménez no quieren perderse ninguna oportunidad para apoyar a Adrián. Estarán allí cuando vuelva a jugar contra Las Palmas, listos para alentarle sin importar si es titular o no. «Debutar en Primera es algo difícil… estamos hablando de una liga increíblemente competitiva», reconoce Ernesto con orgullo.
Así es como comienza la historia de Adrián Rodríguez; un chico con ADN campeón listo para escribir su propio capítulo en la historia del fútbol español.