En la soleada Málaga, la situación de Antoñito Cordero se ha convertido en un auténtico culebrón. El joven talento, que ha crecido bajo el ala del Málaga, se encuentra en una encrucijada. Aunque él sigue poniendo su corazón en el equipo hasta el final de su contrato, lo cierto es que no hay vuelta atrás: su destino parece alejarse de La Rosaleda.
Nuevas propuestas sobre la mesa
Desde hace tiempo, las noticias sobre su posible renovación han sido más bien desalentadoras. En septiembre ya se dejaba entrever que seguir en el club sería complicado, y aunque algunos directivos como Kike Pérez y Loren Juarros expresaron optimismo, la realidad es otra. Ahora mismo, Antoñito maneja nada menos que cuatro ofertas jugosas. Entre los equipos nacionales destacan gigantes como Real Madrid y FC Barcelona, mientras que del extranjero llegan propuestas tentadoras del Newcastle, que ya hizo un movimiento fuerte a finales del mes pasado, y ahora se suma a la danza el Oporto.
El Oporto no ha llegado a jugar con cartas bajas; de hecho, han igualado la oferta económica hecha por el Newcastle. Esto significa un salario fuera del alcance del Málaga y un contrato que podría extenderse por cinco temporadas. Con estas condiciones sobre la mesa, las esperanzas de ver a Antoñito seguir vistiendo la camiseta blanquiazul parecen desvanecerse.
A pesar de que sus cifras goleadoras han caído esta segunda vuelta —solo ha logrado marcar un gol— su compromiso sigue intacto por ahora. De hecho, fue titular en el último partido contra el Cádiz donde tuvo el único disparo a puerta del equipo malagueño. Pero no nos engañemos; no fue una actuación brillante para nadie.
Sergio Pellicer se mostró visiblemente preocupado ante esta situación: «Me gustaría saber ya qué va a pasar; cuanto antes mejor», confesó al ser preguntado sobre el futuro de Cordero. Con cada día que pasa, las posibilidades de ver al canterano continuar en casa son más escasas y los rumores aumentan. En este juego del fútbol moderno donde los contratos son casi una subasta pública, solo queda esperar qué rumbo tomará finalmente Antoñito Cordero.