Zaragoza. Mario Soberón ha vuelto al fútbol como quien retoma un libro que había dejado olvidado en la estantería. El delantero del Zaragoza, tras cuatro meses de ausencia por lesiones, ha demostrado que su instinto goleador sigue intacto. Con siete goles en tan solo doce partidos desde su regreso, se está convirtiendo en una pieza clave para el equipo.
Después de iniciar la temporada con seis tantos en apenas nueve jornadas, las lesiones se convirtieron en un mal compañero de viaje. Varias recaídas lo mantuvieron alejado del terreno de juego hasta que finalmente, el pasado sábado, volvió a hacer vibrar La Romareda. En ese encuentro, vimos destellos del Soberón que todos queríamos volver a ver: ágil y certero frente a la portería.
El renacer de un goleador
Soberón reapareció primero en Granada, pero fue contra el Sporting donde realmente brilló con luz propia, anotando un golazo en la segunda parte que aunque no sirvió para sumar tres puntos, sí dejó claro que la salvación del Zaragoza podría estar más cerca gracias a él. Su séptimo tanto lo igualó con Iván Azón, quien ya no podrá aumentar su cuenta tras ser vendido al Como italiano. Y todo esto lo ha hecho jugando poco más de 700 minutos.
Las expectativas están altas y el exjugador del Eldense parece tener todo para convertirse en el máximo goleador del equipo este año. Este fin de semana tiene una cita importante contra su antiguo club y muchos esperan que pueda darles un buen susto y llevarse los tres puntos hacia casa. Soberón ha prometido que pronto volveremos a ver al Mario fulgurante de sus inicios, y en solo dos partidos ya nos ha dado motivos para creerlo.