El Villarreal se enfrenta a un reto mayúsculo este lunes ante el Espanyol. Marcelino no se anda con rodeos y ha dejado claro que cada partido cuenta, especialmente tras la derrota del Athletic. «Si ganamos, ganamos y ganamos, al final podemos ser cuartos», ha afirmado con la pasión que le caracteriza.
Un equipo en plena forma
El técnico ha resaltado la importancia de este encuentro, ya que una victoria les acercaría a tan solo un punto de esa codiciada cuarta posición. Sin embargo, es consciente de que el Espanyol llega en su mejor momento y será un rival complicado de batir. «No podemos subestimarles; han mejorado mucho su defensa en los últimos diez partidos», advierte.
Marcelino también se muestra optimista respecto a su plantilla. Con pocos lesionados y Kiko entrenando a pleno rendimiento, el equipo parece estar recuperándose tras una etapa complicada. «Necesitamos mantener nuestra puerta a cero más veces», reflexiona el entrenador sobre sus aspiraciones defensivas.
Aunque la dinámica parece positiva, hay algo que preocupa: los números en casa. Los empates y derrotas superan las victorias, lo cual no puede seguir así si quieren alcanzar sus objetivos. “No podemos permitirnos perder puntos como ante el Valencia”, recalca con firmeza.
La afición juega un papel crucial en esta historia. Marcelino hace un llamado a todos: “Es fundamental que la gente venga al estadio; necesitamos su apoyo”. Él sabe bien que cuando están unidos, las probabilidades de éxito aumentan significativamente.
A medida que se acerca el partido, las dudas sobre quiénes serán los titulares persisten debido al buen rendimiento del equipo completo. Pero eso no les preocupa demasiado: todos tienen un papel importante en esta lucha por lograr una clasificación histórica.