En la previa del enfrentamiento del Espanyol contra el Villarreal, Manolo González, el técnico perico, dejó claro que su deseo es seguir ligado a este club por mucho tiempo. «Ojalá pueda estar muchos más años aquí», confesó con una sonrisa que reflejaba su orgullo tras cumplir un año al mando del equipo. La victoria ante el Alavés había traído consigo un aire renovado, y ahora todos miran hacia La Cerámica con optimismo.
Una victoria que puede cambiarlo todo
González señaló que ganar al Villarreal sería como dar un gran golpe sobre la mesa: «Es un rival complicado, pero hemos demostrado ser capaces de pelear contra cualquiera». La confianza del equipo ha crecido tras haber conseguido su primera victoria como visitantes y eso se nota en cada entrenamiento. El entrenador está decidido a mantener esa línea de crecimiento: «Queremos ser más protagonistas en el juego y no encajar tantos goles como en la primera vuelta».
No obstante, no todo son buenas noticias. Roberto se perdió el último entrenamiento debido a una gastroenteritis, pero se espera que esté listo para jugar. En cuanto al Villareal, Manolo no se fía: «Me preocupa todo de ellos; tenemos que estar muy atentos y controlar sus ataques».
Con respecto a Joan García, González mostró confianza plena: «Él sabe que su futuro depende de cada partido. Está concentrado y preparado para dar lo mejor». Además, destacó la evolución de los jugadores en el centro del campo y cómo han ido creciendo en confianza para aportar más ofensivamente.
Aunque aún queda mucho camino por recorrer esta temporada, hay algo claro: ganar en Villarreal podría ser un empujón enorme para nosotros. El esfuerzo será máximo porque esta camiseta merece todo nuestro compromiso. Y así lo siente Manolo: «Nunca imaginé estar aquí un año entrenando al Espanyol; estoy agradecido a todos y espero seguir sumando muchos más capítulos juntos».