En el bullicioso ambiente del Cádiz, Gaizka Garitano se prepara para afrontar un desafío que no es solo un partido más. Tras debutar con una victoria ante el Albacete, el entrenador no se permite relajaciones. «No podemos permitirnos bajar la guardia», afirma con determinación. La semana ha sido intensa, como siempre, pero todos están listos para darlo todo en el campo. Solo Luis Hernández se mantiene al margen, entrenando por separado.
La importancia de cada partido
«Sabemos que este encuentro será complicado; estamos en una etapa crucial de la temporada y cada punto cuenta», continúa Garitano. La igualdad en esta categoría es abrumadora; los equipos luchan con todas sus fuerzas y los pequeños detalles marcan la diferencia. «Albacete juega bien, aunque los resultados no les acompañen últimamente», aclara el técnico. Y es que tras esa primera victoria en diciembre, donde un penalti de Chris Ramos selló el triunfo, ahora buscan reafirmarse y alargar esa racha positiva que les acerca a los playoffs.
Con optimismo y humildad, Garitano anima a sus jugadores a mantener el enfoque: «Vamos con ganas y la ilusión de salir victoriosos en Albacete». Es un momento clave para todos; cada encuentro puede ser decisivo en esta carrera hacia el éxito.