El Celta de Vigo continúa demostrando que este año va en serio. En su reciente visita a Girona, los hombres de Claudio Giráldez lograron un empate que sabe a victoria, manteniendo así una racha impresionante: cuatro partidos sin perder y ocho puntos de doce posibles. Una cifra que alimenta la esperanza de todos los aficionados celestes.
Un partido lleno de sorpresas
Desde el primer minuto, el encuentro fue un ir y venir. El Celta empezó por detrás en el marcador, pero eso no les desanimó; más bien avivó su deseo de luchar por cada balón. En esta ocasión, Giráldez decidió sacar su lado más atrevido dejando a Iago Aspas y Fer López en el banquillo, dando paso a Iker Losada y Pablo Durán. Y vaya si dio resultado: Losada marcó su primer gol desde su regreso al club, un momento emocionante para él después de cinco años sin celebrar uno con esta camiseta.
Marcos Alonso también hizo historia al anotar su primer gol en Liga con el Celta, habiendo ya dejado huella en la Copa del Rey. Con Iago Aspas entrando al campo sobre la recta final del partido, se dio un momento especial al coincidir con Fer López por primera vez en el césped.
Al finalizar el encuentro, Iker Losada no podía ocultar su alegría: “Estoy contento por marcar después de tanto tiempo. Aunque es una pena que se nos escaparan dos puntos al final”, comentó sincero, reflejando lo complicado que es sumar en un campo como Montilivi.
El camino hacia la permanencia está claro para este equipo: seguir luchando y soñando juntos.