Imagina que tienes un amigo japonés que acaba de aterrizar en España y, como buen amante del fútbol, quiere hacer amigos a través de este deporte. Bueno, pues yo le he dado unos consejos que seguro le van a venir de perlas. Lo primero que debe saber es que aquí no se habla del partido en sí. No, eso sería demasiado simple y hasta un poco aburrido. Aquí lo importante es el salseo, la intriga. Si quieres encajar, lo mejor es dominar el arte de hablar sobre árbitros: sus apellidos, sus decisiones controvertidas… ¡Eso sí que da juego!
El VAR y las conspiraciones son el verdadero espectáculo
Por ejemplo, esta semana todos tienen los ojos puestos en Munuera Montero, un árbitro envuelto en polémica por razones que pocos comprenden pero que dan pie a interminables charlas en los bares. El daño ya está hecho y eso es lo más divertido del asunto.
A continuación viene el VAR, esa herramienta creada para añadir más leña al fuego. Cuando ya no hay a quién culpar, ahí está el VAR listo para entrar en escena. Y si la tecnología no da respuestas satisfactorias, siempre podemos recurrir a las teorías de conspiración: ¿quién conspira contra quién? ¿Quién merece ir a prisión esta semana?
Sinceramente, pronto veremos cómo los árbitros no solo necesitan la ayuda del VAR; también requerirán guardaespaldas o incluso psicólogos para lidiar con tanta presión. Quién sabe, tal vez mi amigo japonés podría encontrar su camino profesional ayudando a estos héroes anónimos del fútbol.