En Las Palmas, la atmósfera se siente tensa pero esperanzadora. Diego Martínez, el entrenador del equipo, se prepara para un desafío que podría marcar un antes y un después en su temporada. «Nosotros ya hemos salido de una situación límite», afirma con determinación, dejando claro que no hay lugar para el pesimismo en el vestuario.
Un enfrentamiento motivador
Mañana, Las Palmas se medirá contra el FC Barcelona, uno de los colosos del fútbol mundial. A pesar de las dificultades recientes y de recordar momentos oscuros al inicio de la competición, Diego sostiene que este partido debe ser un aliciente tanto para los jugadores como para la afición. «Competir todos juntos como si fuésemos uno solo es esencial. Si estamos acertados y ellos tienen un mal día, podemos dar la sorpresa», añade con una chispa de optimismo.
El técnico también habla sobre la actitud del equipo: «Siempre vemos una buena disposición, aunque luego los resultados sean caprichosos. Ahora mismo enfrentamos grandes retos; sin embargo, estoy convencido de que lo que estamos viviendo nos fortalecerá en el futuro». Se siente orgulloso del empeño y las creencias que ha sembrado entre sus jugadores: «Creemos en nuestro trabajo y en nuestra gente. Para nosotros son los mejores del mundo».
Recuerda cómo hace poco más de dos meses nadie creía posible vencer a este mismo rival: «El equipo luchó por cada balón y supo gestionar momentos críticos sin balón. Nos llevamos esa victoria al límite; eso es parte de aprender a manejar la frustración».
Aunque reconoce la calidad indiscutible de futbolistas como Pedri, Diego subraya que no pueden perderse en individualidades: «El Barça tiene tantas estrellas que centrarse solo en uno es perder tiempo».
Consciente de lo complicado que es detener a los atacantes del Barça, comparte su filosofía: «No hay plan infalible para frenarles; tenemos ideas colectivas porque individualmente no tendríamos opciones frente a esos delanteros». La realidad puede ser dura pero siempre hay espacio para soñar: «El equipo merece más puntos y aunque ahora estemos lidiando con estas adversidades, seguimos adelante con dignidad y fuerza».