En Oviedo, el ambiente es de optimismo. Javi Calleja, el técnico del equipo, no puede evitar sonreír al hablar del compromiso que sus jugadores están mostrando en cada partido. «Me gusta la línea que lleva el equipo; cada vez estoy más satisfecho con lo que veo sobre el campo», comenta con un brillo en los ojos. Con ese espíritu luchador, los futbolistas han comenzado a creer en la posibilidad de un ascenso directo, algo que Ilyas Chaira ha dejado claro: «Si podemos conseguirlo, mucho mejor».
Un equipo consciente de su potencial
Calleja destaca cómo sus chicos han tomado conciencia de las posibilidades reales que tienen este año. «No hay nada que me tranquilice más que verlos creer en un año muy bonito», asegura. Esta confianza se refleja en el juego; según él, están defendiendo bien y atacando con una organización admirable. Aunque aún les falta esa chispa para marcar más goles, él se muestra sereno: «En los últimos partidos hemos creado oportunidades suficientes para haber marcado más».
Sin embargo, no todo es color de rosa. Calleja también sabe recibir críticas constructivas y busca siempre mejorar: «Cuando hacemos muchas cosas bien, tratamos de afinar lo máximo posible para ver qué podemos corregir». La clasificación está apretada y él prefiere no obsesionarse con los números; su único enfoque ahora es ganar al Burgos. Y aunque reconoce la solidez defensiva del rival, sigue confiando en que su equipo está preparado para afrontar cualquier reto.