En un giro inesperado de los acontecimientos, la Junta Extraordinaria de Accionistas del Tenerife, que estaba prevista para este jueves, ha quedado aplazada hasta el próximo martes. La razón detrás de esta decisión no es otra que la falta de quorum necesario para llevar a cabo la reunión. Un mínimo del 50% de los títulos debía estar presente, pero por motivos tácticos y estrategias entre algunos accionistas clave, ese objetivo no se logró.
Un futuro incierto para el club
La situación es tensa y llena de especulaciones. Hay un posible acuerdo en el aire: José Miguel Garrido, máximo accionista del club, podría vender parte de sus acciones a Rayco García. Si esto se concreta, García tendría una pequeña ventaja en el control del Tenerife, con apenas un 0,5% sobre el resto. Este movimiento podría desencadenar una nueva era en la gestión del equipo.
Pero la historia no termina aquí. Otros accionistas mayoritarios también buscan asegurar su representación en el Consejo de Administración. Así que todos estaremos pendientes hasta el martes para ver cómo se configura finalmente el futuro del Tenerife y quiénes serán las caras visibles que gestionarán las distintas áreas clave del club: deportiva, económica e institucional.