Este viernes, Elísabet Gunnarsdóttir dará un paso que ha estado esperando desde que era una niña en Reikiavik. A las 18:45 horas, se estrenará como seleccionadora de Bélgica frente a España en el Ciutat de Valencia, marcando su debut en la UEFA Nations League. Es emocionante pensar que será la primera extranjera en ocupar este puesto, un rol que anteriormente desempeñaron figuras icónicas del fútbol belga como Albert Bers y Marc Van Geersom.
Una vida dedicada al fútbol
La islandesa no es nueva en esto del deporte. Con una carrera sólida en el Valur y el Stjarnan, Elísabet tuvo que lidiar con una grave lesión a los 25 años que la llevó a replantearse su futuro. Pero ella lo tenía claro: “Siempre supe que iba a ser entrenadora de fútbol”, confesó en una entrevista. Y así fue como comenzó su andadura en el mundo del entrenamiento a los 16 años.
A lo largo de su trayectoria, ha cosechado éxitos y premios, siendo reconocida como ‘Mejor entrenadora juvenil’ de Islandia en 1999 y acumulando títulos con el Valur. Después de pasar por varias selecciones juveniles y clubes, recibió la Orden del Halcón por sus contribuciones al fútbol femenino. Sin embargo, tras un año sabático, decidió aceptar el reto belga.
“Quiero dar una buena primera impresión a las jugadoras”, asegura con determinación. Acompañada por un equipo experimentado, sabe que hay mucho trabajo por delante pero también mucha ilusión. Para ella, lo más importante es mantener una buena comunicación con las jugadoras: “Una mentalidad fuerte puede prevalecer sobre el talento”, apunta optimista.
Y así comienza esta nueva aventura para Elísabet, quien ve en el deporte no solo una pasión sino también un sueño hecho realidad. En cada partido se jugarán más que puntos; se tratará de demostrar que el esfuerzo vale la pena y que cada meta alcanzada es posible cuando se tiene claro hacia dónde se quiere ir.