El entrenador del Athletic Club, Ernesto Valverde, se detuvo a analizar lo sucedido en el RCDE Stadium tras un partido que acabó en empate contra el Espanyol. Con un aire de determinación, Valverde destacó la respuesta de su equipo después de igualar el marcador a 1-1: «Nuestra reacción ha sido ir a por más», afirmó con orgullo.
Un vestuario con ganas de más
En la rueda de prensa posterior al encuentro, Valverde compartió una visión sincera sobre cómo sus jugadores se sentían. Deseaban que el tiempo continuara para intentar conseguir esa victoria y no conformarse con un simple punto. “Queríamos que el partido durara más”, confesó. Sin embargo, también reconoció que el rival estaba en su mejor momento y no se lo iba a poner fácil: «No jugamos solos; hay que tener en cuenta la calidad del oponente».
A pesar de todo, Valverde admitió que les faltó un poco de precisión en los momentos clave del juego: «En la primera parte nos costó ser punzantes, justo cuando mejor estábamos llegó su gol», explicó. Pero eso no detuvo al equipo; lograron reponerse y empatar, apretando hasta el final para llevarse los tres puntos.
El entrenador también se refirió a una jugada polémica protagonizada por Nico Williams. Aunque le hicieron falta, optó por seguir adelante en lugar de dejarse caer. “Es algo que siempre les digo a los chicos”, comentó.
Por otro lado, no pasó desapercibido para Valverde lo ocurrido con Maroan y los insultos racistas dirigidos hacia él durante la primera mitad. A pesar de esta situación lamentable, aseguró que no afectó al rendimiento del equipo: “El árbitro nos indicó seguir el protocolo y seguimos jugando como si nada hubiera pasado”. Sin embargo, expresó su deseo de erradicar este tipo de comportamientos en los campos: «Es una cuestión educativa en la que todos debemos trabajar».
Añadiendo más peso a sus palabras, Valverde mostró preocupación por los silbidos recibidos por Iñaki Williams después del incidente racista: «Es inquietante pensar que quien ha cometido un atropello es Iñaki», resaltó entre signos evidentes de frustración.
Finalmente, hizo hincapié en la fortaleza actual del Espanyol: “Están demostrando su buen momento con sus resultados recientes”. Un reconocimiento merecido para un rival complicado al cual no resulta fácil generar ocasiones.