Una hora y media. Ese fue el tiempo que duró la visita del Real Madrid a la sede del Comité Técnico de Árbitros. Más concretamente, José Luis del Valle y José Ángel Sánchez se presentaron puntuales a la cita, como si el reloj marcara cada segundo importante en el mundo del fútbol. En ese periodo, se trató mucho más que solo los controvertidos audios de la entrada sobre Mbappé.
Un clima de cordialidad y respeto
La charla fluyó en un ambiente de cordialidad, como bien explicó Medina Cantalejo, presidente del CTA. «Si hubiéramos discutido, la reunión habría durado cinco minutos», comentó con un tono casi relajado. Esta afirmación nos invita a reflexionar sobre cómo una buena comunicación puede transformar lo que podría ser un enfrentamiento en una conversación productiva.
No solo se abordó el famoso audio; también se discutieron otros aspectos que rodean el arbitraje en esta temporada. Medina dejó claro que hay ciertos temas que deben permanecer dentro de las paredes del comité, no porque sean secretos oscuros, sino porque pertenecen al funcionamiento interno del deporte.
A lo largo de esos noventa minutos, se abrieron las puertas a muchas otras jugadas y situaciones, pero negó rotundamente cualquier discusión sobre la expulsión de Bellingham. Todo estaba encauzado hacia entenderse mejor y trabajar juntos por el bienestar del fútbol.