La situación del Real Valladolid es, sin lugar a dudas, un tema candente. Este domingo, los pucelanos sufrieron una dura derrota ante el Sevilla, con un contundente 0-4 que dejó más que preocupados a los aficionados. Con esta caída, ya son cinco derrotas consecutivas y se encuentran a ocho puntos de la salvación. La próxima semana, la cita será en San Mamés y no pinta nada fácil.
Un cambio que no llega
Desde que Diego Cocca tomó las riendas del equipo a mediados de diciembre, las cosas no han mejorado. En lugar de encontrar una luz al final del túnel, el club está ahora cuatro puntos más lejos de la salvación que cuando él llegó. Hasta ahora, su balance es desolador: siete derrotas y solo una victoria frente al Betis. Sin embargo, todavía quedan 42 puntos por jugarse en esta temporada.
Pese a que hay esperanzas (aunque pequeñas), el calendario no ayuda. El Valladolid tiene por delante partidos complicados contra tres de los cuatro primeros equipos de la liga: Atlético de Madrid, Barcelona y Athletic Club. Pero ¿quién sabe? Quizás mirar hacia atrás pueda darles algún tipo de inspiración.
Vicente Cantatore, uno de los grandes mitos del club fallecido en 2021, podría ser el espejo en el cual reflejarse. En la temporada 95/96, Cantatore asumió un reto casi imposible cuando su equipo era colista con seis puntos menos que la salvación. ¿Y qué hizo? Se sacó ocho victorias en dieciocho encuentros y llevó al equipo a salvarse con una fiesta inolvidable: un 3-8 contra el Real Oviedo.
Aún hay otras historias similares en nuestra liga que pueden servir como referencia para los blanquivioletas: desde la remontada del Real Zaragoza en 2012 hasta las hazañas del Rayo Vallecano y la Real Sociedad en 2002. A veces parece ciencia ficción pensar que todo esto puede repetirse.
Pese a todo lo dicho, hoy por hoy el Valladolid sigue siendo el farolillo rojo de la competición con apenas 15 puntos. La presión aumenta y cada partido cuenta; este próximo domingo tendrán otro desafío mayúsculo contra el Athletic Club.