Cuando Claudio Giráldez, actual entrenador del Celta, pise el césped del Metropolitano, no será un encuentro cualquiera. Para él, ese estadio guarda recuerdos de su pasado como jugador en las filas del Atlético de Madrid. Hace seis años decidió colgar las botas en su Porriño natal, pero su trayectoria lo llevó a recorrer campos tanto del Real Madrid como del Atlético. Fue en la cantera colchonera donde destacó, jugando 35 partidos y anotando cuatro goles bajo la dirección de Abraham García.
De la cantera a la banda
Durante dos temporadas en La Academia rojiblanca, este lateral izquierdo se convirtió en un verdadero comodín, capaz de adaptarse a varias posiciones. Ahí compartió vestuario con figuras que hoy son leyendas, como Koke, quien ya mostraba destellos de grandeza a sus 17 años. Sin embargo, tras una gran temporada con el Atlético, el destino le llevó lejos de la capital; en 2011 regresó a Galicia con la esperanza de relanzar su carrera.
A pesar de sus esfuerzos por brillar en equipos como Pontevedra o Ourense y culminar su carrera en Porriño, algo siempre quedará ahí: esa espina por lo que pudo ser. Ahora, como técnico celeste, Giráldez se enfrenta al desafío más grande: romper una racha negativa ante los rojiblancos que se extiende desde 2006. En sus anteriores visitas al Metropolitano ha salido derrotado sin que su equipo haya conseguido marcar un solo gol.
Así que aquí estamos nosotros, expectantes ante lo que puede ser una tarde llena de emociones para Giráldez y su Celta. Con Simeone alineando todas sus armas disponibles para llevarse los tres puntos frente a un rival al que ya ha vencido antes. ¿Logrará finalmente el Celta salir con vida del Metropolitano? Solo el tiempo dirá si esta vez será diferente.