La UD Almería está atravesando un momento que no se puede ignorar. A pesar de que el ambiente siempre ha sido cálido y acogedor, con un Rubi que no escatima en elogios hacia sus seguidores, la realidad es que hay algo inquietante en el aire. Más de 800 abonados han decidido mantenerse al margen y no han pisado el Estadio de los Juegos Mediterráneos ni una sola vez esta temporada.
El club, sorprendido por esta cifra, ha hecho un llamado a todos para que acudan al próximo partido contra el Elche. Con una capacidad limitada a 18.331 espectadores, resulta alarmante ver cómo algunos asientos permanecen vacíos mientras se lucha por conseguir ese ansiado ascenso. En la web del club no han dudado en manifestar su preocupación y es que, aunque muchos aficionados están cumpliendo con su parte, hay un grupo significativo que parece haberse desentendido completamente.
Un llamamiento a la afición
No quieren repetir lo ocurrido hace unas semanas ante el Oviedo, donde solo 12.081 espectadores animaron al equipo a pesar de ser un horario ideal. Así que ahora, con más de 400 camisetas verdiblancas listas para invadir la grada visitante gracias al esfuerzo del Elche por traer a sus seguidores, desde la dirección del Almería han decidido poner las pilas: entradas más baratas para los socios y la opción de liberar asientos para amigos o familiares. Es hora de llenar ese estadio y devolverle la vida.
Aunque tienen 15.000 abonados registrados, queda claro que algunos parecen ser meras sombras en la tribuna. La media actual ronda los 10.000 asistentes por partido, lo cual es preocupante considerando el potencial del equipo y las expectativas puestas en él. La afición debe volver a ser protagonista porque sin ellos, este sueño de ascenso podría convertirse en una mera ilusión.