Este viernes, a las 21:00 horas, el estadio de Montilivi se convierte en el escenario de un emocionante enfrentamiento entre el Girona y el Getafe. Dos equipos, dos filosofías y una necesidad común: sumar puntos. Por un lado, tenemos a Míchel, quien busca recuperar la confianza de su equipo tras una dura derrota en San Mamés. Por otro, Bordalás llega con su Getafe en racha, listo para romper ese estigma que le persigue cada vez que pisa este campo.
Un momento crucial para Girona
El Girona afronta este partido con una nube de incertidumbre sobre sus hombros. Después de lo sucedido en Bilbao, la idea inicial de pelear por Europa ha cambiado drásticamente; ahora el foco está en asegurar la permanencia lo antes posible. Con algunas bajas significativas como Danjuma y la duda sobre Abel Ruiz, Míchel también celebra la recuperación de jugadores clave como Miovski y Arnau. Y no podemos olvidar a Arthur, quien regresa tras varios meses ausente.
En contraste, el Getafe aterriza en Montilivi con una moral por las nubes. Sin conocer la derrota este año y habiendo logrado triunfos consecutivos en sus últimas salidas, los azulones tienen todo a favor para intentar romper esa racha negativa que les acompaña aquí. Bordalás solo deberá lamentar la ausencia de Luis Milla, pero cuenta con un plantel casi completo dispuesto a dejarlo todo en el campo.
La batalla más esperada del encuentro será entre Yangel Herrera y Arambarri, ambos motores indispensables para sus equipos. Con Herrera sumando cifras destacadas pese a sus lesiones y Arambarri dejando atrás su propio calvario físico, es seguro que ambos marcarán el pulso del juego.
A medida que se acerca la hora del partido, las expectativas son altas; tanto los aficionados locales como los visitantes están listos para vivir un duelo donde cada jugada contará. La emoción está servida.