El entrenador del Oviedo, Javi Calleja, ha decidido no quedarse callado. En un momento en el que la temporada aún tiene mucho por ofrecer, él siente que no se está disfrutando como se debería. «No se está terminando de disfrutar la temporada», afirma con sinceridad. Calleja quiere que tanto su trabajo como el de sus jugadores sean reconocidos, y no es para menos; han hecho un gran esfuerzo.
Recordando el camino recorrido
Este año ha traído consigo una presión que parece aplastar los buenos recuerdos. El pasado sigue presente: el Oviedo llevaba tiempo sin jugar un ‘playoff’ y cuando finalmente lo logró, la afición lo celebró a lo grande. Pero ahora, esa alegría parece haberse convertido en una carga. «La condición humana hace que la exigencia se vuelva desmedida», dice Calleja, con un tono reflexivo. La gente olvida rápidamente lo que costó llegar hasta aquí y asume que estar arriba es algo fácil.
Pero la realidad es otra. Aunque hay aspectos a mejorar, especialmente en casa contra equipos defensivos, Calleja sabe que hay soluciones por encontrar: «Hay que buscar formas de ser más efectivos en los metros finales».
De cara al próximo partido contra el Albacete, espera ver a un Oviedo dominador. «Espero un Oviedo que vuelva a tener el peso del partido», comenta sobre las expectativas para ese encuentro.
Calleja también respalda a su capitán Santi Cazorla en su decisión de tomarse las cosas con calma: «Todos estamos deseando que Cazorla pueda empezar a entrenar al 100%». La salud y el rendimiento son prioritarios mientras se acercan momentos decisivos en la temporada.