El corazón del Atlético de Madrid late con fuerza y Rodrigo de Paul se erige como una de sus voces más representativas. Recientemente, el argentino fue reconocido como el mejor jugador del mes de enero por la cervecera Mahou, un premio que no solo refleja su talento en el campo, sino también el cariño que le profesa la afición. «Lo tomo como una muestra de cariño y también el fruto del trabajo. Si es para ayudar al equipo, ¡mejor aún!», confesó con sinceridad.
El camino hacia la gloria
En medio de este torrente emocional, De Paul destaca cómo el equipo se encuentra en una posición privilegiada a estas alturas de la temporada. «Es lo que queríamos, llegar a febrero con posibilidades», señala, reafirmando la ambición colectiva del club por competir en todos los frentes. El ritmo ha sido frenético y los partidos han llovido, pero eso no ha hecho más que fortalecer su deseo: disfrutar del recorrido. «Ojalá podamos coronar este esfuerzo juntos», añade esperanzado.
A punto de enfrentar al Celta, reconoce que será un reto complicado. «Nos conocen bien y nosotros a ellos», asegura. Pero tiene claro que jugar en casa implica una responsabilidad adicional para el Atlético: «La afición merece vernos darlo todo».
Y cuando habla sobre sus rivales en LaLiga, no escatima en elogios: «Sabemos a quiénes nos enfrentamos; son dos de los mejores equipos del mundo». Sin embargo, esa presión parece motivarlo aún más: «Le vamos a dar pelea; estamos convencidos y confiamos en nuestro trabajo».