En la sala de prensa del Getafe, José Bordalás se mostraba relajado antes del importante duelo contra el Girona. Con una sonrisa sincera, el alicantino compartía su estado de ánimo: «No pienso en el futuro, estoy contento». Así es como este entrenador ha enfrentado los desafíos de una temporada que se presenta más complicada que nunca.
El equipo sigue avanzando
Los azulones llegan a Montilivi con la intención de continuar su buena racha. Bordalás lo tiene claro: «Estamos bien, aunque hay que mantener los pies en el suelo. Los resultados nos están acompañando, pero el trabajo no cambia; seguimos comprometidos como siempre». En este sprint final hacia la salvación, cada punto cuenta y él sabe que la lucha será feroz.
Sobre Luis Milla, comentó con cariño: «Es un jugador fundamental para nosotros y estamos cuidándolo para que regrese al 100%». Mientras tanto, Borja Mayoral va recuperando ritmo tras meses fuera de juego y su técnico confía en que pronto estará al nivel deseado por todos.
Bordalás también se refirió a la difícil situación de la tabla: «Cinco puntos pueden parecer nada, pero todo puede cambiar rápidamente en esta liga. Cada partido es una final». La próxima batalla será contra un Girona fuerte y bien reforzado, un rival complicado al que respetan enormemente.
A pesar de las presiones externas y las expectativas altas, Bordalás se aferra a su filosofía: vivir el presente y trabajar duro. «No tengo miedo al futuro ni miro más allá de hoy», asegura con determinación. Y así continúa su viaje en busca del éxito para el Getafe, donde cada victoria es un paso más hacia la meta final.