La historia de Javier Manquillo en el Celta de Vigo ha tomado un giro inesperado. El defensa, que alguna vez fue considerado una pieza clave, se ha convertido en un auténtico descarte para Claudio Giráldez. Mientras los aficionados miran hacia el futuro, él lucha por hacerse un hueco en un equipo que parece haberle dado la espalda.
A día de hoy, Manquillo se encuentra relegado a la sombra del banquillo, ausente en las últimas tres convocatorias y con su última aparición datada del 19 de enero, cuando jugó apenas veinte minutos contra el Athletic Club. En total, esta temporada ha sumado solo diez partidos de Liga, siete como titular pero ninguno completo. Unos números muy alejados de lo que esperábamos al inicio del año.
El desafío del regreso
Para añadir más sal a la herida, dos jóvenes talentos del filial como Yoel Lago y Tincho han pasado por delante suyo en la lista de convocados. ¿Qué ha cambiado? La llegada al Celta durante el mercado invernal de la temporada pasada le prometía más protagonismo. Pero ahora, su futuro en Vigo es incierto; su contrato finaliza en junio y parece claro que no seguirá aquí.
Este sábado se presenta un encuentro especial para Manquillo: se enfrentará al Atlético de Madrid, club donde dio sus primeros pasos como futbolista. Sin embargo, es difícil imaginarlo siendo parte activa de ese duelo tan emotivo para él. Los datos no mienten y todo apunta a que está más cerca del olvido que del renacer en este momento tan crucial de su carrera.