El mundo del fútbol puede ser a veces un verdadero lío, y hoy el Racing de Santander lo ha vuelto a vivir. Su intento de anular la segunda tarjeta amarilla que recibió Íñigo Vicente en el partido contra el Burgos ha caído en saco roto. Aunque los directivos del club cantabro alegaron que hubo un error en el acta arbitral, el Comité de Disciplina de la RFEF ha decidido desestimar su reclamación. Según ellos, el contacto entre los jugadores fue claro, y no se puede cambiar el criterio del árbitro.
Un nuevo desafío para José Alberto ante un Cádiz imbatible
Con esta decisión, Vicente se perderá el importante enfrentamiento contra un Cádiz que llega con una racha impresionante de ocho partidos sin conocer la derrota. Además, Andrés Martín también ha sido sancionado por acumulación de tarjetas, y Dorronsoro se enfrenta a dos partidos fuera del campo. Esto deja al entrenador José Alberto ante un verdadero quebradero de cabeza.
A pesar de las adversidades, parece que José Alberto podría optar por alinear a Karrikaburu y Arana en la delantera, mientras que futbolistas como Pablo Rodríguez o Rober González podrían tener su oportunidad como titulares. La buena noticia es que Sangalli regresa tras cumplir una jornada de sanción, así que esa posición en el lateral derecho quedaría cubierta.
No obstante, hay más preocupación: varios jugadores importantes acumulan ya cuatro tarjetas amarillas y están al borde de ser sancionados nuevamente. En este momento crítico para el equipo, cada decisión cuenta y cada jugador debe estar al 100%. Sin duda, este fin de semana será clave para ver cómo responde el Racing frente a los retos que tiene por delante.