Este fin de semana, el Palmer Basket se juega mucho más que un partido. El equipo dirigido por Juani Díez de Acharán está ante una cita crucial en la Primera FEB y el domingo, a las 18:45 horas, se medirá contra el Melilla Ciudad del Deporte. Este duelo no es solo un enfrentamiento más; es un paso vital hacia la salvación y marca el cierre de la jornada número 29 de la liga.
Llegan con una buena racha, buscando su cuarta victoria consecutiva en Son Moix. Sin embargo, no todo son buenas noticias; Nuno Sa estará ausente debido a una lesión en su gemelo izquierdo sufrida en el último partido ante Ourense. Y lo que es peor, todavía no sabemos si Duda Sanadze podrá jugar hasta última hora. ¿Nos puede dejar así? Es una incertidumbre que pesa.
Afrontando al rival con garra
Por otro lado, el Melilla ha demostrado ser un adversario temible. Su defensa sólida y su impresionante dominio del rebote les han permitido escalar posiciones en la tabla. No olvidemos que son el quinto mejor equipo en capturas totales de la liga, promediando unas 33,8 por encuentro. ¡Y eso significa mucho!
Su juego se basa en aprovechar esas oportunidades extras que generan con los rebotes ofensivos; logran nada menos que 11,3 posesiones adicionales cada vez que pisan la cancha. Rafa Sanz ha logrado construir un equipo físico y coordinado que sabe sacar provecho a cada jugada.
No podemos pasar por alto a Aris y su capacidad para crear jugadas junto con Díaz e Iván Cruz, quien se está convirtiendo en uno de los ala-pívots más destacados del campeonato. La llegada de refuerzos como Nathan Hoover añade calidad al ataque y Michael Caicedo aporta esa fuerza defensiva necesaria para mantener los puntos bajo control.
Así que este domingo será más que un simple encuentro: será una prueba de fuego para nuestros chicos. Con apoyo y determinación, pueden salir victoriosos y seguir soñando con salvarse.

