Con la mirada fija en el horizonte, el Fibwi Mallorca está listo para dar un giro en su camino. Pablo García, su nuevo técnico, toma las riendas del equipo con la esperanza de encauzar una temporada que ha sido más complicada de lo esperado. Este sábado, a las 19:30 horas, se medirán ante el CB Zamora, un rival que llega con viento en popa tras tres victorias consecutivas.
Un cambio necesario
Después de un parón forzado por una derrota dolorosa contra el Monbus Obradoiro, los mallorquines buscan renacer. Han acumulado hasta ocho derrotas seguidas y ahora miran hacia la zona de peligro con cierta preocupación. Al principio de la temporada, habían soñado con las posiciones de playoff, pero esa ilusión parece lejana ahora.
No será fácil. El CB Zamora ocupa la décima posición en la tabla y llega a este encuentro cargado de confianza tras su última victoria por la mínima frente al Fuenlabrada (80-79). Jugadores como Paul Roberts, con 13 puntos en su último partido, están dispuestos a ponerle las cosas difíciles al Fibwi. La defensa local tendrá que estar alerta porque sus rivales han mostrado eficacia ofensiva.
Además, los rebotes jugarán un papel crucial; los jugadores del Fibwi no pueden permitirse regalar segundas oportunidades si quieren evitar que el marcador se les escape aún más. Este encuentro es más que una simple batalla por puntos; es una cuestión de orgullo y supervivencia antes del importante choque contra el Cartagena. Los aficionados esperan ver una nueva versión del equipo, deseando que esta vez sí logren mostrar lo mejor de sí mismos.

