En un nuevo capítulo de la agonía del Fibwi Mallorca, el equipo cayó ante el Alimerka Oviedo en Son Moix, marcando su séptima derrota consecutiva. Aunque en la primera mitad mostraron destellos de esperanza, tras el descanso todo se desmoronó como un castillo de naipes.
Un partido que pudo ser y no fue
El encuentro comenzó con ambos equipos intercambiando golpes, cada uno buscando imponer su estilo. Con solo tres minutos transcurridos, los locales lograron tomar una pequeña ventaja de tres puntos. Pero esa alegría duró poco; el Oviedo reaccionó rápidamente y empezó a dominar el rebote. A pesar de algunos esfuerzos del Fibwi, se fueron al primer cuarto por detrás, 22-23.
A medida que avanzaba el segundo periodo, la situación no mejoraba. El Fibwi, aunque luchador, cometió errores cruciales que cambiaron el rumbo del juego. Una falta antideportiva de Fallou Niang dejó claro que las cosas no iban por buen camino. Aun así, Pedro Bombino intentó mantener a flote a su equipo igualando momentáneamente el marcador antes del descanso (41-45).
La segunda parte llegó y con ella una nueva ofensiva del Oviedo. Los jugadores visitantes empezaron a explotar las debilidades defensivas del Fibwi, aumentando su ventaja hasta superar los diez puntos por primera vez en el encuentro. Pablo Cano hizo intentos desesperados para ajustar sus tácticas, pero nada parecía funcionar y se marcharon al último cuarto con un preocupante 55-69.
Los últimos diez minutos fueron un auténtico sufrimiento para los aficionados locales; la diferencia llegó incluso a ser de 20 puntos y cualquier intento de remontada parecía perdido entre la frustración y la impotencia del equipo local. La presión defensiva final fue insuficiente para evitar que el Oviedo sellara su victoria con contundencia.
Con esta nueva derrota, queda claro que el Fibwi Mallorca debe replantearse sus estrategias si quiere salir de este bache y recuperar la confianza perdida.

