Después de dos semanas sin ver a nuestras guerreras en acción, el Azulmarino ha vuelto por todo lo alto. En su visita a Barcelona, se llevaron una victoria más, la número 23, al vencer al Lima-Horta con un contundente 70-89. A pesar de tener un partido menos que sus rivales más cercanas, como el Celta Femxa, siguen firmes en el liderato.
Un inicio vibrante y un final magistral
Marta García comenzó dándolo todo desde el saque inicial y, en cuestión de segundos, ya había anotado los primeros tres puntos. Desde ese momento, las mallorquinas mostraron una defensa sólida. Pero no nos engañemos; a medida que avanzaba el partido, esa fuerza parecía desvanecerse. Con un triple de Alba Torrens, lograron poner un esperanzador 8-2 en el marcador, pero las locales no tardaron en apretar el acelerador y pusieron en aprietos a nuestras líderes.
Pasando la mitad del primer cuarto, Lima-Horta superaba a Azulmarino por siete puntos. Fue entonces cuando Alberto Antuña pidió un time out para reorganizar las ideas y evitar que se les escapara la victoria. Tras varias jugadas emocionantes, Azulmarino logró empatar a 22; sin embargo, las rivales rompieron esa paridad justo antes del final del parcial.
El segundo cuarto empezó con Jane Asinde anotando rápidamente, aunque Julia Rueda contestó de inmediato. Las visitantes parecían tener problemas para encestar mientras que las locales aprovechaban cada oportunidad. La distancia se mantenía en unos escasos cuatro puntos hasta que Alba Torrens y Maria España Almendro decidieron darlo todo y lograron empatar nuevamente (39-39) justo antes del descanso.
A la vuelta de vestuarios, ¡vaya si cambiaron las cosas! Adut Bulgak salió lanzada con dos triples seguidos y toda la energía renovada del equipo era palpable. Aunque Lima-Horta intentaba sorprender con rápidos pases y estrategias ingeniosas, esta vez no les funcionó: Azulmarino encontró su puntería y cerró ese tercer cuarto con un impresionante 57-70.
En los últimos diez minutos del encuentro se mantuvo esa racha imparable por parte de las visitantes; mientras Lima-Horta luchaba por recuperar control sin éxito alguno. El juego fluido de Azulmarino fue clave para mantener una ventaja constante de 13 puntos hasta llegar al final del partido con ese prometedor 70-89.
Al terminar el encuentro, Antuña expresó su satisfacción: «Estoy contento por la victoria. Los partidos post-parón son complicados. En nuestro caso fueron diez días sin tres jugadoras clave. La segunda parte fue muy sólida». Sin duda alguna, este triunfo refuerza la posición del Azulmarino como uno de los equipos más destacados de la competición.

