El Palmer Basket, ese equipo que nunca deja de luchar, se enfrentó a su mayor reto en la cancha. En un emocionante partido contra el Obradoiro, los chicos de Juani Díez demostraron que tienen coraje y talento, aunque finalmente no pudieron llevarse la victoria. Desde el primer momento, Duda Sanadze brilló como una estrella y ayudó a que los mallorquines tomaran la delantera, poniendo contra las cuerdas al segundo clasificado de la Primera FEB.
Un partido lleno de altibajos
Sin embargo, a medida que avanzaba el encuentro, el Obradoiro comenzó a mostrar su fuerza. Con cada tiro desde la línea de tres puntos, los gallegos se fueron adueñando del juego y el Palmer tuvo que esforzarse para mantenerse en pie. Aunque terminaron el primer cuarto con un 19-24 en contra, no perdieron la fe. En el segundo periodo, arrancaron con un impulso arrollador de 0-5 que hizo sonar las alarmas en el banquillo rival. Fue un momento clave donde Diego Epifanio no dudó en pedir tiempo muerto para reorganizar a sus jugadores.
Pero tras ese esfuerzo inicial del Palmer, los locales respondieron con un contundente 11-0 y pronto volvieron a liderar el marcador. A pesar de las dificultades ofensivas del equipo morado, Scrubb logró mantener vivas las esperanzas mallorquinas antes de llegar al descanso con un preocupante 53-38.
En la reanudación, Duda Sanadze y Phil Scrubb intentaron darle vida al equipo en busca de una remontada épica. Con cada jugada parecía que podían acercarse más al obradorio; sin embargo, los gallegos retomaron rápidamente su control sobre el partido. El tercer cuarto terminó 69-62 y todo estaba aún por decidir.
En esos últimos minutos finales del choque, Joan Feliu lanzó desde lejos e hizo vibrar a la afición acercando a su equipo a solo cuatro puntos. Pero esos errores defensivos comenzaron a costarles caro y Westermann apareció para reafirmar su dominio sobre el juego. Al final del día, aunque no lograron salir victoriosos del encuentro, lo hicieron llenos de orgullo por haberse dejado todo en la cancha.

