El Azulmarino está de dulce. Con 20 victorias y solo una derrota en la Liga Femenina Challenge, se mantienen firmes en lo más alto de la clasificación. Este último encuentro contra el CB Santfeliuenc no fue solo un juego; fue un espectáculo. ¡61-143! Un marcador que habla por sí solo y que les ha permitido batir récords como el de mayor anotación y la diferencia más amplia en puntos que se haya visto hasta ahora.
La meta del equipo es clara: conseguir el ascenso a la Liga Femenina Endesa. Desde el inicio de la temporada, han demostrado su hambre de victoria, sobre todo tras renovar su plantilla con jugadoras que cayeron de pie en Mallorca. El comienzo fue arrollador, cosechando 16 triunfos consecutivos que les mantuvieron siempre arriba.
Un equipo con corazón y talento
A pesar de una pequeña caída ante el Celta, no se dejaron llevar por la desilusión. «Cada jugadora ha entendido su rol desde el principio», dice Alberto Antuña, su técnico, destacando cómo cada pieza del puzzle ha encajado a la perfección. La llegada de Alba Torrens fue la guinda del pastel; como reconoce Antuña, es un verdadero lujo contar con ella por su calidad y liderazgo tanto dentro como fuera de la cancha.
Este fin de semana tienen otra cita importante contra Bosonit Unibasket. El equipo tiene claro que quedan nueve partidos y cada uno es una final si quieren seguir acercándose al sueño del ascenso. «El trabajo semanal es crucial», añade Antuña, especialmente antes del parón donde se enfrentarán a Logroño y Málaga. Sin duda, estos son momentos decisivos para seguir alimentando esa llama competitiva que les caracteriza.

